Mensaje del Arcángel Jofiel: discernimiento
Hoy vengo a recordarte algo esencial que a menudo se confunde: escuchar no es simplemente oír. Oír es automático, escuchar es un acto consciente que requiere presencia, apertura y voluntad real de comprender. En este momento de tu camino, es necesario que prestes más atención a lo que se te dice cuando intercambias palabras con otras personas, pero también a cómo lo recibes internamente. Muchas tensiones nacen no de lo que se expresa, sino de lo que se interpreta de forma apresurada o filtrada por emociones no resueltas.
Escuchar implica detenerte un instante antes de responder, permitir que el mensaje llegue completo y observar qué despierta en ti. Hoy te invito a hacer ese ejercicio tanto en tus diálogos externos como en el diálogo silencioso que tu cuerpo y tu emoción mantienen contigo. Tu cuerpo habla con claridad cuando algo no encaja, cuando necesita pausa, cuidado o un cambio de dirección. Si aprendes a escucharlo, se convierte en un aliado fiel.
Cuando desarrollas esta escucha profunda, algo se ordena en tu interior. Empiezas a tomar decisiones con mayor coherencia y a reconocer qué caminos son realmente favorables para ti en este momento. No porque alguien te los señale desde fuera, sino porque tu atención está afinada. Así, las oportunidades no pasan de largo; las reconoces cuando aparecen, incluso si llegan de forma discreta o inesperada.
Hoy, lo verdaderamente importante no se encuentra en lo evidente ni en lo inmediato. Está en los matices, en lo que no se dice de forma literal, en aquello que se percibe cuando lees entre líneas. Es un día para ir más allá de la superficie, para no quedarte solo con la primera impresión ni con la reacción automática. Tu capacidad de comprensión se amplía cuando decides mirar más hondo.
El avance que se te propone ahora no es rápido, pero sí firme. Es un progreso que se construye paso a paso, con constancia y atención. No necesitas precipitarte ni forzar resultados. Cada pequeño movimiento consciente te está dando más libertad de la que imaginas, siempre que mantengas tu corazón presente en lo que haces y no te disperses.
Ir más despacio no es retroceder. Al contrario, te permite avanzar con mayor seguridad y fluidez. Cuando reduces la prisa, el camino se vuelve más claro y menos agotador. Además, empiezan a aparecer señales útiles: una información que llega a tiempo, una conversación reveladora, una intuición precisa. Todo eso forma parte de la guía que se despliega cuando tu ritmo es el adecuado.
Si vas demasiado rápido, esas ayudas pasan desapercibidas. No porque no estén, sino porque tu atención está ocupada en correr. Hoy, al elegir la calma, te das la oportunidad de integrar cada experiencia y de disfrutar más de lo que haces, de las personas con las que compartes tu tiempo y de los pequeños detalles cotidianos que también nutren tu alma.
Este día te ofrece la posibilidad de reconciliarte con tu propio tempo, de escucharte con honestidad y de actuar desde una comprensión más amplia. Ahí reside una forma distinta de avanzar, más amable, más lúcida y mucho más alineada contigo.
Escribe en los comentarios este decreto y repite conmigo en voz alta:
Yo Soy consciente de mi capacidad para escuchar con claridad y profundidad. Me permito comprender antes de reaccionar, avanzar con calma y elegir siempre aquello que está en armonía con mi bien mayor y con el de los demás.
Todos los Mensajes reunidos en los Mensaje de los ángeles para hoy
Esto puede interesarte: Oración a la Virgen de Fátima para pedir un milagro de salud
Si hoy sientes la necesidad de recogimiento, claridad o protección espiritual, puedes acompañar este mensaje con el rosario correspondiente al día, una práctica que ayuda a integrar la guía recibida desde la calma y la oración consciente.
Es posible que te interese rezar el Rosario de los Lunes
Sígueme en redes sociales:
Recibe los mensajes directos en nuestro canal de TELEGRAM o WHATSAP

Comments are closed.