SANTO ROSARIO – Misterios Luminosos – Jueves

(Video con el Rosario a pie de página)

SEÑAL DE LA CRUZ

Por la señal de la Santa Cruz

De nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro

En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. AMÉN

Para que nuestra oración pueda agradar a Dios, purifiquemos nuestro corazón, arrepintiéndonos de nuestros pecados. Recemos todos juntos el Acto de Contrición.

CREDO

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo,
Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia
del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen;
padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios,
Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar
a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna. Amén.

ACTO DE CONTRICIÓN

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita,
y porque os amo sobre todas las cosas,
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta.
Amén.

Misterios Luminosos del Santo Rosario

Primer Misterio

El Bautismo de Cristo en el Jordán

Viene Jesús al Jordán donde Juan para ser bautizado por él. Juan trataba de impedírselo. Yo soy el que necesita ser bautizado por ti. Jesús respondió: Déjame ahora hacerlo así, pues conviene que cumplamos toda justicia. Bautizado Jesús, se abrieron los cielos y el espíritu de Dios bajó sobre él en forma de paloma. Una voz de los cielos decía: “Este es mi hijo amado, en quien me complazco”.

Rezar un Padre nuestro y 10 Ave Marías (oraciones a pie de página)

Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo. Como era en un principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María Madre de gracia, Madre de piedad, amor y misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

¡Oh! Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

Segundo Misterio

La auto-revelación de Cristo en las bodas de Caná

“Se celebraba una boda en Caná de Galilea y estaba allí la madre de Jesús. Fue invitado también a la boda Jesús con sus discípulos. Y, como faltara vino, porque se había acabado el vino de la boda, le dice a Jesús su madre: No tienen vino. Jesús le responde: ¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora. Dice su madre a los sirvientes: Haced lo que él os diga”

Los sirvientes llenaron las tinajas de agua hasta el borde, y al servirla era vino generoso.

Rezar un Padre nuestro y 10 Ave Marías (oraciones a pie de página)

Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo. Como era en un principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María Madre de gracia, Madre de piedad, amor y misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

¡Oh! Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

Tercer misterio

El anuncio del Reino de Dios, invitando a la conversión
“Marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva. Viendo la muchedumbre, sube al monte, se sienta y sus discípulos se le acercan. Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.”

Rezar un Padre nuestro y 10 Ave Marías (oraciones a pie de página)

Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo. Como era en un principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María Madre de gracia, Madre de piedad, amor y misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

¡Oh! Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

Cuarto Misterio

 La transfiguración del Señor
“Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él. Una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle”

Rezar un Padre nuestro y 10 Ave Marías (oraciones a pie de página)

Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo. Como era en un principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María Madre de gracia, Madre de piedad, amor y misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

¡Oh! Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

Quinto Misterio

La institución de la Eucaristía, expresión sacramental del misterio pascual.
“Sabiendo Jesús, que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo”. Y “mientras estaban comiendo, tomó Jesús pan y lo bendijo, lo partió y, dándoselo a sus discípulos, dijo: Tomad, comed, éste es mi cuerpo. Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se la dio diciendo: bebed de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados”

Rezar un Padre nuestro y 10 Ave Marías (oraciones a pie de página)

Gloria al padre, al hijo y al espíritu santo. Como era en un principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María Madre de gracia, Madre de piedad, amor y misericordia, defiéndenos de nuestros enemigos y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

¡Oh! Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva al cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu misericordia.

TERMINADOS LOS 5 MISTERIOS SE REZA LO SIGUIENTE:

Oh Soberano Santuario, Sagrario del Verbo Eterno.

Libra, Virgen, del infierno  a los que rezamos tu Santo Rosario.

Emperatriz poderosa, de los mortales consuelo.

Ábrenos, Virgen, el cielo  con una muerte dichosa.

Y danos pureza de alma.

Tú que eres tan poderosa.

Padre nuestro, que estás en el cielo; santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María Santísima, Hija de Dios Padre, Virgen Purísima antes del parto Llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres, entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María Santísima, Madre de Dios Hijo, Virgen Purísima en el parto. Llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres, entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María Santísima, Esposa de Dios Espíritu Santo, Virgen Purísima después del parto. Llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita Tú eres, entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

 

Dios te salve, María Santísima, Templo, Trono y Sagrario de la Santísima Trinidad. Virgen concebida sin la culpa del pecado original. Amén.

 

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve, a Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Letanias Lauretanas

-Señor, ten misericordia de nosotros,
-Cristo, ten misericordia de nosotros,
-Señor, ten misericordia de nosotros,
-Cristo óyenos,
-Cristo escúchanos,
Se repite
-Dios, Padre celestial,
-Dios Hijo, Redentor del mundo,
-Dios Espíritu Santo,
-Trinidad santa, un solo Dios,
Ten misericordia de nosotros.
-Santa María,
-Santa Madre de Dios,
-Santa Virgen de las vírgenes,
-Madre de Cristo,
– Madre de la Iglesia,
-Madre de la divina gracia,
-Madre purísima,
-Madre castísima,
-Madre intacta,
-Madre inmaculada,
-Madre amable,
-Madre admirable,
-Madre del buen consejo,
-Madre del Creador,
-Madre del Salvador,
-Virgen prudentísima,
-Virgen digna de veneración,
-Virgen digna de alabanza,
-Virgen poderosa,
-Virgen clemente,
-Virgen fiel,
-Espejo de justicia,
-Trono de sabiduría,
-Causa de nuestra alegría,
-Vaso espiritual,
-Vaso digno de honor,
-Vaso insigne de devoción,
-Rosa mística,
-Torre de David,
-Torre de marfil,
-Casa de oro,
-Arca de la Alianza,
-Puerta del cielo,
-Estrella de la mañana,
-Salud de los enfermos,
-Refugio de los pecadores,
-Consuelo de los afligidos,
-Auxilio de los cristianos,
-Reina de los ángeles,
-Reina de los patriarcas,
-Reina de los profetas,
-Reina de los apóstoles,
-Reina de los mártires,
-Reina de los que confiesan su fe,
-Reina de las vírgenes,
-Reina de los santos,
-Reina concebida sin pecado original,
-Reina asunta al cielo,
-Reina del Santísimo Rosario,
-Reina de la familia,
-Reina de la paz,
Ruega por nosotros.

– Mediadora maternal de todas las gracias Ruega por nosotros.

-Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,Perdónanos, Señor.

-Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,Escúchanos Señor.

Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,Ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros Santa Madre de Dios

Para que seamos capaces de alcanzar las promesas de nuestro señor Jesucristo

OREMOS.
Te rogamos nos concedas,
Señor Dios nuestro,
gozar de continua salud de alma y cuerpo,
y por la gloriosa intercesión
de la bienaventurada siempre Virgen María,
vernos libres de las tristezas de la vida presente
y disfrutar de las alegrías eternas.
Por Cristo nuestro Señor.
Amén.

*****************FIN DEL SANTO ROSARIO***************************

 PADRENUESTRO

Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

AVEMARÍA
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.